Espiritualidad

La Madre María Giuseppa se sintió llamada, junto con su familia religiosa, a vivir la espiritualidad franciscana y, como Francisco, a poner en el centro de toda acción la contemplación del misterio del nacimiento del Hijo de Dios en Belén.

"Vean mis queridas hijas cómo es voluntad de Dios que estén conmigo pobres, verdaderas hijas del Poverello de Asís, y sepan apreciar tan gran don de ser contadas entre la Orden Seráfica".

En ella, como en Francisco, es central la caridad, alma de toda vida consagrada al amor.

Como la caridad formó en otro tiempo, según el Salvador, el distintivo de sus discípulos así constituye ahora el carácter y la fisonomía de vosotras, hijas de San Francisco, que fue llamado serafín de Asís.

La caridad que la Madre María José pone en el centro de su estilo de vida es de naturaleza apostólica. Se siente llamada a vivir y realizar el amor a Dios y al prójimo dentro de un servicio de caridad, en el que descubre y sirve a Jesús presente en el prójimo y en la humildad de la Encarnación.

Tanto más cuanto que estáis obligados al voto de caridad bajo la protección y el título, y con la inspiración y el impulso del Niño Jesús. Ahora Jesús, que nació niño para ser amado y no para ser temido, con su aliento todopoderoso debe avivar la llama de vuestro amor y vuestra caridad debe ser modelo y ejemplar.