En el mundo
Con espíritu franciscano buscamos de risponder a las necesidades del tiempo en obediencia al Evangelio considerando el mundo como un claustro.
La fraternidad es el lugar vital en el qual nuestra vocación crece y se desarrolla, la consacración y la misión se pueden complirse con verdad acogiéndonos la una para la otra como don de Dios.
DescubreLa historia de las Hermanas Franciscanas Misioneras del Niño Jesús comienza por pura gracia hace más de un siglo, a finales del siglo XIX, en L'Aquila, Abruzo. Una joven de unos veinte años, Barbara Micarelli, cae enferma y, justo cuando todo parece perdido, se recupera milagrosamente.
DescubreCon espíritu franciscano buscamos de risponder a las necesidades del tiempo en obediencia al Evangelio considerando el mundo como un claustro.
Dios, nuestro Padre, nos llama en la Iglesia a vivir según el Evangelio en el seguimiento radical de Cristo, en el espíritu de oración y devoción, en una vida de fraternidad, entrega apostólica y minoridad.
Las Hermanas Franciscanas Misioneras del Niño Jesús viven de la gracia de su trabajo y en el espíritu de San Francisco y de la Madre Fundadora, Sor María Giuseppa, acogen el signo de la Providencia de Dios a través de la caridad de todo aquel que quiera apoyarlas con ofrendas y donaciones.
Ayúdanos también.. Consagrarme al bien de los pobres, de los huérfanos, de los abandonados y además convertirme en madre espiritual de las almas creando un Instituto de Hermanas que trabajen conmigo en la Iglesia de Dios.
Scritto 4 - Madre Fondatrice