La jornada del 16 de abril nos llevó al corazón de los trabajos del Capítulo, porque estuvo totalmente dedicada a la escucha de la relación Sexenal de la Madre General Sor Lilia Agnese Contini. Una lectura de la realidad del Instituto que reúne, al mismo tiempo, la luz de la Gracia y la fatiga de las fragilidades que marcan nuestro camino como fmnj. La redacción del relación, que se realizó en colaboración con el Consejo general, se divide en cuatro pasajes: comienza con una narración del sexenio, continúa con un relato del trabajo del gobierno general a partir de lo que les encomendó el Capítulo general de 2018, se detiene en lo que aporta belleza a nuestra familia sin dudar en destacar los aspectos más necesitados de conversión y purificación y, por último, comparte algunos procesos que iniciar juntos para hacer florecer la vida y la misión.
La narración del sexenio vio el acontecimiento de la pandemia mundial de covid19 como un doloroso parteaguas, y fue para la vida de cada hermana, así como para toda la familia, un tiempo muy duro. Los años del Covid sacaron a la luz con mayor intensidad los desafíos a los que se enfrentaba el Instituto, exigiendo «pasajes» que son, ante todo, ocasiones para encarnar nuestra fe en el Señor Jesús y dejarnos educar por Él para mirar nuestra comunidad franciscana «como algo querido por Dios» (Madre María Josefa, carta 321).
La tarde, después de que cada una dedicó un amplio tiempo a releer y reflexionar sobre los textos de la Relación, se dedicó a la discusión y al debate en asamblea, profundizando los temas de la Relación con las reflexiones surgidas en los Capítulos a partir de las sugerencias de la mañana.
Sueño con una opción misionera capaz de transformarlo todo, para que las costumbres, los estilos, los horarios, el lenguaje y toda estructura eclesial se convierta en un cauce adecuado para la evangelización del mundo actual
Papa Francesco, EG 27
Por la tarde estuvimos de nuevo en el aula para la presentación del Instrumento de Trabajo del Capítulo.



